29/09/2026 - Edición Nº642

Deportes

JUEGOS SUDAMERICANOS

293 medallas y una pregunta que sigue pendiente

08:53 | Argentina terminó los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 con 293 preseas y alcanzó el segundo puesto del medallero, detrás de Brasil. El salto respecto de Asunción 2022 fue significativo, pero el resultado también volvió a poner en discusión cómo se financia y se sostiene el alto rendimiento deportivo argentino.


por 7ma Medios


Argentina cerró su participación en los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 con 293 medallas: 81 de oro, 87 de plata y 125 de bronce. Con esa cosecha, la delegación nacional quedó segunda en el medallero general, detrás de Brasil y por encima de Colombia.

El resultado marcó un crecimiento importante respecto de la edición anterior. En Asunción 2022, Argentina había conseguido 197 preseas: 58 doradas, 65 plateadas y 74 de bronce. Además, había terminado tercera detrás de Brasil y Colombia.

Entre una edición y otra, Argentina sumó 96 medallas más y pasó de 58 a 81 oros. El incremento alcanzó a las tres categorías del podio y permitió recuperar el segundo lugar continental.

“Argentina consolidó un brillante segundo puesto en el medallero general”, destacó el Comité Olímpico Argentino al realizar su balance de Santa Fe 2026.

Un medallero que muestra el salto argentino

Brasil volvió a terminar en el primer lugar con 122 medallas de oro, 107 de plata y 83 de bronce, para un total de 312. Argentina quedó segunda con 81 oros, 87 platas y 125 bronces, mientras que Colombia completó el podio con 69 doradas, 61 plateadas y 62 de bronce.

La diferencia con Brasil fue de 41 medallas de oro. Al mismo tiempo, Argentina superó a Colombia por 12 títulos y terminó con 101 preseas más en el total.

La localía también forma parte del análisis. La delegación argentina estuvo integrada por 658 atletas y Santa Fe 2026 se desarrolló en distintas sedes de la provincia, entre ellas Santa Fe, Rosario y Rafaela.

Competir como local redujo traslados internacionales y permitió una preparación logística diferente a la de una competencia disputada en otro país. Sin embargo, el crecimiento frente a Asunción también abarcó múltiples disciplinas y no puede explicarse únicamente por la sede.

La región también dejó su marca

El rendimiento argentino tuvo representantes vinculados con distintos municipios de la zona sur bonaerense.

Uno de los casos más destacados fue el de Micaela Cortez, nacida en Ingeniero Allan, Florencio Varela. La deportista consiguió la medalla de plata en frontball femenino, una de las modalidades de pelota vasca.

Cortez llegó a la definición después de superar a la uruguaya Leonella Acosta en semifinales. En la final enfrentó a la venezolana Julieta Rengel, quien se quedó con el oro.

El frontball terminó con dos argentinos en el podio: Cortez obtuvo la plata y Adrián Astorga consiguió el bronce en la competencia masculina.

La actuación de la varelense se sumó a una jornada particularmente productiva para Argentina en pelota vasca, que consiguió dos oros, tres platas y un bronce entre distintas modalidades.

Oro para Los Gladiadores y protagonismo de Adrogué

En Almirante Brown, el nombre de Tobías Torossian también quedó asociado a uno de los títulos argentinos.

El jugador surgido de SAG Almirante Brown integró la Selección Argentina masculina de handball, que terminó primera en el torneo y consiguió la medalla de oro.

Los Gladiadores empataron 27-27 frente a Chile en la última fecha. Ambos equipos terminaron con nueve puntos, pero Argentina se quedó con el primer puesto por diferencia de gol.

Torossian tuvo además un papel destacado en la definición: fue el máximo goleador argentino del encuentro con ocho tantos.

El título tuvo una particularidad: Argentina finalizó invicta, con cuatro victorias y un empate.

“Un sueño hecho realidad”, habían definido Tobías y Bautista Torossian antes de la competencia al hablar de su llegada a la Selección Mayor.

En el caso de la zona sur, también hubo representación vinculada al alto rendimiento en otras disciplinas. Giulia Sendra, taekwondista formada en Lomas de Zamora y representante argentina en distintas competencias internacionales, integra desde hace años el circuito nacional de alto rendimiento. El Comité Olímpico Argentino registra entre sus antecedentes una medalla de oro en los Juegos Suramericanos de la Juventud Rosario 2022.

Florencio Varela también cuenta con una presencia sostenida en el taekwondo a través de Ludmila Guisasola, integrante de la Selección Argentina de Taekwondo ITF y con antecedentes internacionales.

Las medallas se construyen antes de los Juegos

El resultado de Santa Fe 2026 también abre una discusión que excede al medallero.

Una medalla obtenida en septiembre no comienza a construirse durante los Juegos. Detrás de cada atleta aparecen años de entrenamiento, competencias clasificatorias, concentraciones, viajes, equipamiento, entrenadores, preparación física y equipos médicos.

Por eso, el balance deportivo vuelve a colocar en el centro el funcionamiento del Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD).

El organismo fue creado en 2009 y originalmente contó con una fuente específica de financiamiento vinculada a un cargo del 1% sobre los abonos de telefonía celular. Ese mecanismo fue eliminado en 2017 y el financiamiento pasó a depender del esquema presupuestario nacional.

La discusión volvió al Congreso en 2025.

En octubre de ese año, las comisiones de Deportes, Comunicaciones e Informática y Presupuesto y Hacienda de Diputados aprobaron un dictamen de mayoría con 66 firmas para modificar nuevamente el esquema de financiamiento del ENARD.

El proyecto planteaba recuperar una fuente específica mediante un cargo del 1% sobre la facturación neta de IVA de empresas que brindan servicios TIC, con un alcance mayor al esquema original de telefonía móvil. Las estimaciones difundidas durante el debate ubicaban la recaudación potencial en torno de US$70 millones anuales, aunque otras proyecciones hablaban de montos superiores.

La iniciativa generó posiciones contrapuestas.

Sus impulsores sostuvieron que permitiría darle mayor previsibilidad al financiamiento del alto rendimiento. Desde otros sectores se cuestionó la creación de un nuevo cargo sobre empresas de telecomunicaciones y el eventual traslado de ese costo a los usuarios.

El punto central del debate, entonces, no pasa solamente por cuánto dinero recibe el deporte. También involucra quién lo financia, cómo se distribuye y qué nivel de previsibilidad tiene el sistema para planificar ciclos deportivos de varios años.

Más becas, pero también una discusión sobre el alcance

En septiembre de 2026, la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes estableció mediante la Resolución 139/2026 un aumento del 8% en las becas deportivas vinculadas al sistema del ENARD, vigente desde el 1 de septiembre de 2026 hasta el 31 de marzo de 2027.

La medida significó una actualización de los montos para deportistas y entrenadores.

Pero una beca es apenas una parte de la estructura que necesita un atleta de alto rendimiento. Viajes, alojamiento, competencias internacionales, indumentaria, equipamiento específico, preparación médica y entrenamientos forman parte de una ecuación mucho más amplia.

El debate sobre el financiamiento, por lo tanto, no quedó cerrado con Santa Fe 2026.

Un resultado que deja una discusión abierta

Argentina se fue de Santa Fe con 293 medallas, 81 títulos y un segundo puesto continental. El crecimiento respecto de Asunción 2022 está en los números: fueron 96 preseas más y 23 oros adicionales.

También quedaron actuaciones individuales y colectivas que muestran la amplitud del deporte argentino: desde la medalla de plata de Micaela Cortez en frontball hasta el oro de Los Gladiadores, pasando por el atletismo, la natación, el ciclismo, la gimnasia, la pelota vasca, el canotaje, el taekwondo y numerosas disciplinas más.

El próximo desafío será sostener ese nivel.

Porque las 293 medallas de Santa Fe 2026 son el resultado visible de un proceso que empezó mucho antes de la inauguración de los Juegos.

Y el próximo ciclo ya comenzó.