por 7ma Medios
El Municipio de Presidente Perón concretó una nueva jornada de entrega de anteojos destinada a estudiantes de escuelas primarias de jóvenes, adolescentes y adultos, en el marco de un trabajo conjunto con el Gobierno de la provincia de Buenos Aires y la Fundación Banco Provincia.
La actividad permitió que más de 500 personas recibieran anteojos, de acuerdo con sus necesidades visuales, luego de los operativos de control realizados previamente. La iniciativa apunta a eliminar una barrera que puede afectar directamente el aprendizaje y la continuidad educativa.
La intendenta de Presidente Perón, Blanca Cantero, destacó el trabajo sostenido con la Fundación Banco Provincia y repasó algunas de las iniciativas desarrolladas durante su gestión, entre ellas la incorporación de juegos en espacios públicos, la creación de la orquesta municipal y distintos operativos de salud visual.
“Con la Fundación Banco Provincia estamos haciendo un arduo trabajo desde que estoy en la municipalidad de Presidente Perón”, afirmó Blanca Cantero.

La jefa comunal también resaltó otros proyectos que se encuentran en marcha, como Casa Propia, un espacio que contará con 32 viviendas destinadas a adultos mayores y diferentes propuestas culturales, recreativas y deportivas.
Según explicó Cantero, el complejo tendrá un salón comunitario, un espacio para actividades físicas, una pileta climatizada y sectores destinados a propuestas culturales. La inauguración se encuentra próxima, de acuerdo con lo señalado por la intendenta.
Durante el encuentro, la ministra de Educación de la provincia de Buenos Aires, Flavia Terigi, puso el foco en la relación directa entre la salud visual y el derecho a la educación.
La funcionaria explicó que un problema de visión no detectado puede convertirse en una barrera concreta para quienes buscan iniciar o completar sus estudios, especialmente en las escuelas primarias destinadas a jóvenes y adultos.
“No ver es una barrera para poder aprender que requiere apoyos específicos”, sostuvo Flavia Terigi.

En ese sentido, la ministra remarcó que los controles de salud visual permiten detectar situaciones que, de otro modo, podrían permanecer ocultas durante años.
Terigi incluso recordó una experiencia personal para graficar la importancia de la detección temprana. Contó que descubrió que necesitaba anteojos a los seis años, cuando advirtió que no podía ver el pizarrón de la escuela.
La funcionaria sostuvo que la entrega de los anteojos adecuados constituye una herramienta concreta para garantizar mejores condiciones de aprendizaje.
“Este apoyo de contar con los lentes adecuados, con la prescripción adecuada, es fundamental para poder aprender”, afirmó la ministra de Educación bonaerense.
Terigi también vinculó la iniciativa con el derecho a la educación y con la responsabilidad del Estado de reparar situaciones en las que ese derecho no pudo cumplirse.
La ministra señaló que la existencia de estudiantes jóvenes, adultos y adultos mayores que no completaron la escuela primaria evidencia una deuda que debe ser atendida mediante políticas públicas.
“Cuando hay un derecho que no se cumplió, ¿saben a quién le toca reparar ese derecho? Al Estado”, afirmó Terigi.

En esa línea, sostuvo que las dificultades económicas, laborales y sociales pueden convertirse en obstáculos para acceder a la educación y que las políticas públicas deben contemplar esas situaciones para reducir las barreras existentes.
La funcionaria también destacó el trabajo de la Dirección de Educación de Jóvenes, Adolescentes y Adultos Mayores y del Ministerio de Salud bonaerense, que permitió ampliar los operativos de salud visual originalmente pensados para niños y niñas hacia las escuelas primarias de adultos.
El programa se implementa de manera progresiva en distintos distritos bonaerenses y tiene como objetivo ampliar su alcance durante los próximos meses.
Terigi valoró, además, el acompañamiento de la Fundación Banco Provincia y remarcó la necesidad de profundizar la articulación entre educación, salud y municipios.
Cantero coincidió con esa mirada y sostuvo que, pese al contexto económico, las distintas jurisdicciones deben mantener el trabajo conjunto para atender las necesidades de la comunidad.
“Acá nos tiene a todos juntos trabajando por un solo proyecto, que es que los argentinos y los bonaerenses estemos un poquito mejor cada día”, expresó Blanca Cantero.
La jornada dejó así una cifra concreta -más de 500 anteojos entregados-, pero también un mensaje central: garantizar la salud visual puede ser una condición necesaria para que el derecho a la educación pueda ejercerse plenamente.