por 7ma Medios
River Plate volvió a decepcionar a su gente y sumó un nuevo capítulo a un presente deportivo que preocupa cada vez más. En un Monumental colmado de expectativas por los debuts de Nicolás Otamendi y Ángel Correa, el equipo cayó 1-0 frente a Barracas Central por la primera fecha del Torneo Clausura y dejó una imagen tan preocupante como la que había mostrado días atrás en la eliminación de la Copa Argentina.
El conjunto dirigido por Eduardo Coudet —quien no pudo estar en el banco por una sanción disciplinaria y fue reemplazado por Ariel Broggi— dominó ampliamente la posesión del balón, pero volvió a exhibir una preocupante falta de creatividad, profundidad y capacidad para romper un planteo defensivo bien ejecutado por el conjunto visitante.
Barracas Central apostó por un esquema compacto, con cinco defensores y una línea de volantes muy cerrada, resistió con orden y aprovechó una de las pocas oportunidades que tuvo para golpear. A los 22 minutos, Gonzalo "Toro" Morales marcó el único tanto de la noche y silenció al Monumental.
River monopolizó la pelota durante gran parte del encuentro, aunque esa superioridad nunca se tradujo en situaciones claras de peligro. El equipo repitió errores que arrastra desde hace meses: circulación lenta, escasa movilidad y pocas variantes para romper líneas defensivas.
Uno de los puntos destacados de la noche fue el estreno de Nicolás Otamendi con la camiseta del Millonario. El defensor, que llegó tras disputar la final del Mundial apenas seis días antes, mostró liderazgo desde el primer minuto y terminó jugando los últimos instantes prácticamente como centrodelantero en busca del empate.

"No seas malo, dale...", le reclamó Nicolás Otamendi al árbitro Nazareno Arasa en el cierre del partido, tras una de las decisiones que despertó el enojo del plantel.
Ángel Correa también tuvo su presentación oficial. Ingresó en el complemento con la intención de cambiar el rumbo del partido, buscó desequilibrar desde la izquierda hacia el centro y mostró voluntad para asociarse, aunque tampoco logró modificar el desarrollo de un encuentro que ya parecía sentenciado.
Desde el banco tampoco aparecieron respuestas. Ariel Broggi apostó por un esquema cada vez más ofensivo, con varios atacantes en cancha durante el segundo tiempo, pero la acumulación de delanteros no solucionó la falta de generación de juego. Lucas Beltrán estuvo cerca con un cabezazo que pasó junto al palo y Rafael Borré aportó sacrificio, aunque sin peso dentro del área.
La derrota profundiza un momento delicado para River, que acumula dos golpes consecutivos tras la eliminación frente a Aldosivi en la Copa Argentina y ahora un inesperado traspié en el arranque del Clausura. Además, el equipo perdió terreno en la tabla anual, una clasificación clave para conseguir un lugar en la Copa Libertadores 2027.
Como si fuera poco, el cuerpo técnico tampoco dio explicaciones tras el encuentro. Coudet no pudo brindar conferencia de prensa debido a la sanción vigente y Ariel Broggi tampoco habló con los medios, por lo que la noche terminó sin una voz oficial que analizara una nueva frustración.
River intentará dejar atrás este mal comienzo el próximo miércoles 29, cuando visite a Gimnasia y Esgrima La Plata por la segunda fecha del Torneo Clausura. Con los octavos de final de la Copa Sudamericana cada vez más cerca, el margen de error comienza a reducirse y la necesidad de una reacción inmediata ya dejó de ser una opción para convertirse en una obligación.