por 7ma Medios
Noruega escribió una de las páginas más importantes de su historia futbolística. Con una victoria por 2-1 sobre Brasil en los octavos de final del Mundial 2026, el conjunto europeo logró una clasificación inédita a los cuartos de final y dejó fuera de competencia al máximo campeón del torneo.
La figura indiscutida de la noche fue Erling Haaland. El delantero apareció en el tramo decisivo del encuentro y convirtió los dos goles que sentenciaron la eliminatoria, mientras que el arquero Ørjan Nyland sostuvo a su equipo durante los momentos de mayor presión brasileña.
Brasil dominó buena parte del primer tiempo, monopolizó la posesión e intentó imponer condiciones desde el inicio. Sin embargo, la resistencia de Nyland resultó determinante. El arquero incluso contuvo un penal ejecutado por Bruno Guimarães a los 14 minutos y mantuvo el marcador igualado cuando el conjunto sudamericano atravesaba su mejor momento.
En el complemento, el desarrollo cambió. Noruega elevó la intensidad, encontró espacios y llevó el partido a un terreno favorable. Brasil perdió precisión con el correr de los minutos y tampoco encontró respuestas con el ingreso de Neymar.
A los 80 minutos, Haaland anticipó a Gabriel Magalhães dentro del área y abrió el marcador con un cabezazo. Poco después, ya sobre el cierre del tiempo reglamentario, volvió a aparecer con un remate colocado desde fuera del área para establecer el 2-0 y encaminar una clasificación histórica.
Brasil descontó en el tiempo agregado gracias a un penal convertido por Neymar, aunque el tanto solo sirvió para decorar el resultado. La eliminación confirmó otro golpe para la "Canarinha", que deberá esperar una nueva edición del Mundial para volver a perseguir el ansiado sexto título.
La derrota también rompió una extensa estadística. Brasil no quedaba eliminado en los octavos de final desde el Mundial de Italia 1990, cuando cayó frente a Argentina en un recordado encuentro definido por una asistencia de Diego Maradona y el histórico gol de Claudio Caniggia.
Con este resultado, Noruega continúa su recorrido en el Mundial 2026 con una confianza renovada, mientras Brasil suma una nueva frustración y extiende una racha de seis Copas del Mundo consecutivas sin levantar el trofeo.