27/04/2026 - Edición Nº487

Nacional

MEDIOAMBIENTE

Rechazo y protesta por la reforma de la Ley de Glaciares

06:27 | Organizaciones y ciudadanos impulsan una demanda colectiva para frenar los cambios. Denuncian que la modificación pone en riesgo el acceso al agua de millones.


por 7ma Medios


La reforma de la Ley de Glaciares encendió un fuerte rechazo en distintos sectores de la sociedad. Tras su aprobación en el Congreso, organizaciones ambientales, asambleas y ciudadanos lanzaron una campaña nacional para impulsar una demanda colectiva que busque declarar la inconstitucionalidad de los cambios.

El eje del conflicto gira en torno al impacto que podría tener la nueva normativa sobre las reservas de agua. Según advierten, la legislación vigente protege glaciares y ambientes periglaciares, fundamentales para el abastecimiento hídrico de millones de personas en el país.

“Modificar la Ley de Glaciares es traicionar al pueblo argentino”, sostienen desde las organizaciones que encabezan la iniciativa.

El reclamo no es nuevo. Durante el tratamiento legislativo, distintos sectores habían advertido sobre los riesgos de avanzar con una reforma sin consenso social ni respaldo técnico suficiente. Sin embargo, denuncian que esos planteos fueron ignorados.

Más de 102 mil personas participaron en instancias previas como audiencias públicas, pero aseguran que sus aportes no fueron considerados. También remarcan que existe un amplio respaldo social a la defensa de los glaciares y del agua como recurso estratégico.

“Se desoyeron a comunidades locales, se ignoraron aportes científicos y se limitaron las instancias de participación”, cuestionaron desde el espacio impulsor de la demanda.

Frente a este escenario, la estrategia ahora se traslada al plano judicial. La campaña convoca a ciudadanos y organizaciones a sumarse a lo que describen como una de las acciones colectivas más grandes en defensa del ambiente en el país.

Según los impulsores, la ley actual garantiza el acceso al agua para alrededor de siete millones de personas. Por eso, sostienen que cualquier retroceso en su protección podría tener consecuencias directas sobre la vida cotidiana y el desarrollo de distintas regiones.

“No podemos quedarnos de brazos cruzados mientras destruyen una ley clave para el abastecimiento de agua”, afirmaron.

La convocatoria sigue abierta y ya reúne a cientos de miles de adhesiones. El objetivo es frenar la aplicación de la reforma y reabrir el debate sobre el uso y la protección de los recursos naturales.

En un contexto de creciente preocupación ambiental, el conflicto por la Ley de Glaciares vuelve a poner en discusión el equilibrio entre desarrollo económico, participación ciudadana y preservación de bienes comunes esenciales.