por 7ma Medios
Boca volvió a festejar frente a su gente. En una noche que exigía respuestas, el equipo dirigido por Claudio Úbeda superó con autoridad a Instituto por 2-0 en La Bombonera y dejó atrás una racha incómoda de cinco partidos sin victorias en casa.
Con goles de Tomás Aranda y Adam Bareiro, el Xeneize mostró una versión más dinámica y efectiva. La mejora no solo se reflejó en el resultado, sino también en la tranquilidad con la que ahora encara el tramo decisivo del Torneo Apertura.
El primer tiempo había dejado señales, aunque sin concreción. Boca manejó la pelota, generó situaciones y encontró en Leandro Paredes y Ander Herrera a sus principales ejes de juego. Sin embargo, la falta de precisión en los últimos metros mantuvo el marcador en cero.
Ya en el complemento, la historia cambió. Aranda rompió el equilibrio con una acción individual de alto nivel: enganche hacia adentro y definición precisa contra el segundo palo. Un gol que liberó tensiones y abrió el partido.
Minutos más tarde, y tras revisión del VAR, Bareiro selló el 2-0. El delantero, que venía insinuando durante toda la noche, tuvo su premio y lo celebró con desahogo ante un estadio que recuperó la sonrisa.
"Siempre está apoyándome", destacó Tomás Aranda sobre Leandro Paredes tras convertir su primer gol con la camiseta de Boca.
Instituto, por su parte, tuvo algunas oportunidades aisladas, incluso llegó a convertir, pero el tanto fue anulado por fuera de juego. Le faltó profundidad para comprometer seriamente a un Boca que, con la ventaja, manejó los tiempos del partido.
En el cierre, también hubo margen para la preocupación: Agustín Marchesín debió salir por una molestia física, aunque sin mayores precisiones sobre la gravedad.
"Está en la etapa final", señaló Claudio Úbeda al referirse a la recuperación de Exequiel Zeballos, una de las noticias esperadas por el mundo Boca.
Con este triunfo, el Xeneize alcanzó los 17 puntos y se acomodó en puestos de clasificación a playoffs. Más allá de la tabla, el dato central es otro: volvió a ganar en La Bombonera. Y eso, en este contexto, vale mucho más que tres puntos.