por 7ma Medios
Recientemente, un grupo de comerciantes del centro de Quilmes elevó una presentación formal ante la Secretaría de Ordenamiento Urbano y Vial para solicitar controles sobre los niveles de ruido en la peatonal Rivadavia.
El planteo, rubricado por el presidente de la institución, Claudio Denovitzer, advierte sobre las complicaciones que —según sostienen— generan algunos artistas callejeros al utilizar parlantes y equipos de amplificación a alto volumen. Desde el Paseo Comercial indicaron que esta situación dificulta la atención al público dentro de los locales, ya que impide mantener conversaciones normales con los clientes.
Asimismo, remarcaron que el contexto económico adverso profundiza el impacto del problema, al desalentar el ingreso de potenciales compradores debido a lo que describen como una “excesiva presión sonora”.
En la nota dirigida al secretario Lucas Schuld se expuso, a modo de ejemplo, el caso de un artista que se presenta caracterizado como “Spiderman”, cuyos niveles de sonido —según los comerciantes— harían inviable la permanencia en el sector. De acuerdo a lo informado, en las últimas horas se le comunicó que no podía continuar trabajando en esas condiciones.
La asociación pidió al Municipio que analice con urgencia dos acciones puntuales:
En el escrito, los comerciantes subrayaron que reconocen y valoran las manifestaciones culturales en el espacio público, pero señalaron que el ordenamiento debe asegurar la convivencia con la actividad comercial y el derecho al trabajo de quienes desarrollan su actividad en la zona céntrica.