27/02/2026 - Edición Nº428

Nacional

CONGRESO BLINDADO

Corridas, gases y un centro blindado por la reforma laboral

15:51 | La Policía desplegó un fuerte operativo en el microcentro mientras el Senado debate la ley. Organizaciones sindicales y de izquierda denuncian represión y exigen un paro nacional.


por 7ma Medios


La discusión de la reforma laboral en el Senado se trasladó a la calle. Desde temprano, columnas sindicales, agrupaciones de izquierda, jubilados y estudiantes se concentraron en el Obelisco y avanzaron hacia el Congreso. El recorrido estuvo marcado por corridas, empujones y un operativo de seguridad que ocupó varias cuadras del centro porteño.

Sobre la 9 de Julio, a la altura de Corrientes, efectivos de la Policía de la Ciudad formaron un cordón para liberar carriles y desplazar a los manifestantes hacia las veredas. Hubo forcejeos, gases y momentos de desconcierto. Algunos manifestantes quedaron rodeados en esquinas laterales mientras otros intentaban avanzar por Cerrito y Rivadavia.

Testigos señalaron que los uniformados actuaron en distintos frentes al mismo tiempo, cerrando accesos y bloqueando el avance hacia el Congreso. En paralelo, automovilistas debieron desviarse e incluso retroceder en contramano en algunas arterias para evitar quedar atrapados entre los cortes y los vallados.

El operativo se extendió a puntos clave como Rivadavia y Callao, Entre Ríos y Alsina, y Avenida de Mayo. La postal fue la de un microcentro sitiado, con escudos, móviles y agentes ocupando intersecciones estratégicas.

Panamericana y Obelisco, los primeros focos

Antes de la movilización principal, trabajadores de FATE realizaron un corte en la autopista Panamericana, ramal Tigre, a la altura de Uruguay. La intervención de Gendarmería desactivó el bloqueo y el tránsito se normalizó horas más tarde.

En el Obelisco, en tanto, la tensión escaló cuando las fuerzas de seguridad intentaron liberar el Metrobús. Tras los incidentes, las columnas fueron avanzando por Avenida de Mayo hacia la Plaza Congreso, escoltadas por efectivos.

Reclamos y críticas a la CGT

La convocatoria fue impulsada por el sindicalismo combativo y el Frente de Sindicatos Unidos. La Confederación General del Trabajo no acompañó la movilización y anunció que, en caso de aprobarse la ley, recurrirá a la vía judicial.

Rubén “Pollo” Sobrero y Mónica Schlotthauer cuestionaron esa postura.

“Marchamos al Congreso y haremos una radio abierta contra la reforma laboral”, señalaron.

También apuntaron contra la conducción cegetista:

“La CGT se ha negado a delinear un plan de lucha para derrotarla. No llama a nada este viernes y dice que va a judicializar la ley. Vergonzoso”, sostuvieron.

Además, adelantaron un reclamo concreto:

“Vamos a exigir a la CGT un paro de 36 horas como parte de un plan de lucha nacional”, afirmaron.

Debate clave y calles militarizadas

La protesta coincide con una sesión decisiva en la Cámara Alta, donde el oficialismo confía en reunir los votos para sancionar la reforma impulsada por el gobierno de Javier Milei.

Mientras puertas adentro se discute el articulado, puertas afuera el escenario es otro: vallados, escudos, sirenas y columnas contenidas por un despliegue que, lejos de descomprimir, terminó por elevar la tensión.

La reforma avanza en el recinto. En la calle, la discusión adopta otra forma.