por 7ma Medios
En una entrevista exclusiva de 7ma Medios, Sandra Borda habla sin titubeos cuando nombra a Sandro como su padre. No lo presenta como una hipótesis, sino como una convicción construida con el paso de los años. “Cada vez tengo más certezas”, afirma, al repasar una historia que comenzó mucho antes de que su caso tomara estado público.
“Yo digo mi papá porque cada vez tengo más certezas”
Sandra Borda
Su búsqueda se inició formalmente en 2006, tras la muerte de su madre, Marta. Antes de fallecer, fue ella quien la alentó a avanzar. “Ahora sos libre de ir a buscar tu historia”, recuerda Sandra. Hasta entonces, el tema había estado presente, pero siempre rodeado de silencios y advertencias.

“Mi mamá sabía que yo lo iba a buscar. También sabía que no iba a ser fácil”, explica. Según su testimonio, fue advertida sobre el poder, los intereses y los obstáculos que podía encontrar. Aun así, decidió avanzar. “Yo me merecía conocerlo y mirarlo a los ojos”, sostiene.
Sandra asegura que la relación entre su madre y Sandro comenzó en la adolescencia, cuando ambos eran muy jóvenes y se conocieron en Pompeya. Años después, ya con la carrera artística del cantante en ascenso, volvieron a encontrarse. De ese vínculo, afirma, nació ella.
“Yo me merecía mirarlo a los ojos”
Sandra Borda
El embarazo, según relata, desató un conflicto familiar en una época sin divorcio legal y con fuertes mandatos sociales. Su madre decidió seguir adelante sin hacer pública la historia. Incluso el nombre elegido, Sandra, es interpretado por ella como una señal que cerraba un círculo que muchos preferían no nombrar.
Consciente de que no podía acceder directamente a un ídolo popular, Sandra optó por la vía legal. A través de una abogada, llegó al entorno jurídico de Sandro. Hubo una mediación extrajudicial, sin actas formales ni respaldo judicial.
“Nunca busqué dinero, solo un vínculo”
Sandra Borda
En ese ámbito, asegura que le preguntaron qué pretendía. Su respuesta fue clara: conocer a su padre. El primer estudio genético fue extrajudicial y, según denuncia, irregular. Sandro no se presentó a la extracción, el análisis se realizó bajo la figura de “NN” y nunca recibió el protocolo completo. El resultado fue negativo.
Años después, se produjo la exhumación del cuerpo del cantante, un hecho sin precedentes. Sandra sostiene que el procedimiento estuvo plagado de irregularidades: sin peritos de parte y con muestras incompletas.
“Ese ADN no puede tomarse como válido porque está incompleto”
Sandra Borda
Según explica, se compararon 24 marcadores con una muestra que solo arrojó 17. Los restantes fueron considerados negativos cuando, afirma, debieron figurar como incompletos. “Todo se resolvió siempre a favor de la contraparte”, denuncia.
En ese contexto, Sandra vincula su historia con una problemática más amplia: el derecho a la identidad. En la entrevista menciona el trabajo de identidadbiologica.org.ar, una organización que acompaña a personas que buscan conocer su origen biológico, tanto en casos vinculados a la dictadura como fuera de ese período.
Identidad Biológica brinda orientación a quienes sospechan que su documentación fue adulterada o es apócrifa, facilita el acceso a pruebas de ADN, ofrece acompañamiento psicológico y genera espacios de escucha y contención. Además, asesora sobre los caminos legales posibles según cada caso y articula, cuando corresponde, con organismos estatales.
La organización también trabaja en la difusión y concientización a través de su programa radial Nuestra Identidad, nuestro Derecho, y promueve la prevención y la memoria como ejes centrales para que estas vulneraciones no se repitan.
Sandra asegura que nunca se contradijo y que su relato se mantuvo intacto con el paso del tiempo. “Resisto archivo”, afirma. También remarca que jamás pactó entrevistas ni condicionó sus declaraciones.
“La persona que no miente no se contradice”
Sandra Borda
Hoy, su reclamo sigue siendo el mismo que al comienzo. No habla de herencias ni de beneficios económicos. Insiste en que se trata de un derecho básico. “La identidad no prescribe”, sostiene. Y aunque Sandro ya no esté, afirma que su búsqueda continúa.