por 7ma Medios
El Gobierno nacional puso a Flybondi en el centro de la escena y abrió un sumario administrativo por las reiteradas cancelaciones de vuelos comerciales sin previo aviso. La decisión fue tomada por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) luego de una ola de reclamos de pasajeros y del colapso operativo registrado en Aeroparque durante los últimos días.
La situación alcanzó su punto más crítico cuando, en una sola jornada, 24 de los 47 vuelos programados fueron cancelados, dejando a cientos de personas varadas, con extensas filas, reclamos y escenas de tensión en la terminal aérea. La postal se repitió durante todo el fin de semana y el comienzo de la semana siguiente.
Flybondi acumula 125 vuelos cancelados en lo que va de 2026, con un promedio cercano a ocho suspensiones diarias, un número que encendió alarmas en plena temporada alta.
“Las actas de infracción son constataciones labradas por funcionarios públicos habilitados que certifican la ocurrencia de acciones inapropiadas o la omisión de actos necesarios”, explicaron desde la Secretaría de Transporte.
Según precisaron fuentes oficiales, las actas labradas por la ANAC constituyen el paso formal que da inicio a los sumarios administrativos. A partir de allí, el organismo debe determinar el grado de responsabilidad de la empresa en los incumplimientos detectados.
De confirmarse las irregularidades, el proceso podría derivar en sanciones económicas, pero también en medidas más severas.
“Las sanciones pueden ir desde una multa económica hasta la cancelación o suspensión temporal de la autorización para operar servicios aerocomerciales”, advirtieron desde el área de Transporte.
Las autoridades justificaron la decisión en la gran cantidad de quejas formales presentadas por los usuarios, registradas a través del sitio web oficial del organismo. Allí, los reclamos quedaron asentados como posibles vulneraciones a los derechos de los pasajeros.
Mientras tanto, en Aeroparque, la desorganización se tradujo en dos filas interminables: una para reprogramar vuelos y otra para iniciar reclamos administrativos. Los testimonios se multiplicaron, tanto de viajeros locales como de turistas extranjeros.
“Me cancelaron el vuelo y recién me lo reprograman para dentro de dos días, desde otro aeropuerto. No tengo plata para hotel ni comida. Ya me pasó antes y nunca me reintegraron”, contó una pasajera en diálogo con C5N.
También se registraron casos especialmente sensibles, como el de una familia que debió postergar un tratamiento médico y el de una pareja de recién casados que perdió reservas de su luna de miel por la suspensión del vuelo.
De acuerdo con el periodista especializado en aviación Diego Dominelli, el problema de fondo estaría vinculado a una sobreventa de pasajes sostenida por una flota que la empresa aún no tendría completamente operativa, una combinación que expone los límites del modelo de negocios de la low cost.
“El objetivo primario de estas sanciones es proteger a los pasajeros”, remarcaron desde la ANAC, y agregaron que el impacto real se verá “cuando las empresas cumplan con sus servicios en tiempo y forma y bajen los niveles de infracción”.