09/01/2026 - Edición Nº379

Política

CRISIS EN VENEZUELA

¿Qué opinan los políticos argentinos frente a la detención de Maduro?

05/01/2026 17:44 | La captura de Nicolás Maduro en un operativo de Estados Unidos sacudió el tablero político argentino. Desde el repudio por “violación al derecho internacional” hasta el respaldo explícito a la intervención, las posturas quedaron expuestas.


por 7ma Medios


La detención de Nicolás Maduro en Venezuela, tras un operativo militar encabezado por Estados Unidos, generó una fuerte conmoción regional y abrió una grieta profunda en la política argentina. Gobernadores, intendentes, partidos políticos y el propio Gobierno nacional fijaron posición ante un hecho que reavivó el debate sobre soberanía, intervención extranjera y alineamientos internacionales.

El gobernador bonaerense Axel Kicillof fue uno de los primeros dirigentes en pronunciarse. A través de sus redes sociales, condenó con dureza el accionar estadounidense y advirtió sobre sus consecuencias regionales.

“La Provincia de Buenos Aires condena el accionar militar de Estados Unidos en Venezuela. Constituye una grave violación del Derecho Internacional y sienta un peligroso precedente”, afirmó Axel Kicillof.

El mandatario sostuvo además que la operación vulnera la Carta de las Naciones Unidas y de la OEA, contradice principios históricos de la política exterior argentina y subrayó que “la defensa de la paz y la soberanía debe estar por encima de cualquier conveniencia económica”.

En la misma línea se expresó el intendente de Florencio Varela, Andrés Watson, quien repudió el ataque militar y llamó a preservar la paz en la región.

“El uso de la fuerza solo responde a intereses ajenos a los pueblos. América Latina necesita respeto entre naciones y soluciones sin violencia ni injerencias externas”, sostuvo Watson.

El posicionamiento crítico también fue compartido por distintos sectores del peronismo. La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner cuestionó con dureza el operativo y lo definió como un hecho de extrema gravedad institucional y geopolítica.

“Se trata de un secuestro literal dentro de un país soberano. Estados Unidos volvió a cruzar un límite”, expresó Cristina Kirchner.

La exmandataria advirtió que la captura de Maduro viola el derecho internacional, remite a la Doctrina Monroe y establece un antecedente que habilita futuras intervenciones sobre países más débiles. En su análisis, señaló que este tipo de acciones históricamente provocaron atraso, violencia y desestabilización en América Latina.

El Partido Justicialista reforzó esa postura mediante un comunicado oficial en el que repudió los bombardeos y reafirmó los principios de no intervención y solución pacífica de los conflictos. También La Cámpora denunció una “lógica de saqueo y dominación” vinculada a los recursos estratégicos de la región y cuestionó duramente el alineamiento del Gobierno argentino con Washington.

“América Latina no es ni será el patio trasero de Estados Unidos”, señalaron desde la organización.

Del otro lado del escenario político, el presidente Javier Milei respaldó sin matices el accionar de Estados Unidos y cargó con dureza contra los sectores de izquierda. A través de un extenso mensaje, sostuvo que la reacción al operativo dejó en evidencia “la hipocresía progresista”, al contrastar los festejos del pueblo venezolano con las críticas de dirigentes y militantes de izquierda que viven en democracias occidentales.

Milei calificó a Nicolás Maduro como un “dictador narcoterrorista”, lo responsabilizó por el empobrecimiento del 90% de la población venezolana, el éxodo de más de ocho millones de personas y el fraude electoral para sostenerse en el poder. También denunció el secuestro y la desaparición de un ciudadano argentino en Venezuela y afirmó que el chavismo encarnó “ideas socialistas con prácticas propias del fascismo”. 

Adempas, la Casa Rosada respondió a las críticas de Cristina Kirchner defendiendo la detención de Maduro y calificándolo como un dictador responsable de violaciones sistemáticas a los derechos humanos. El secretario de Comunicación, Javier Lanari, fue el encargado de fijar la posición oficial:

“El verdadero límite no lo cruzó Estados Unidos, sino Maduro. Robó elecciones, reprimió a su pueblo y empobreció al país”, afirmó el funcionario.

El respaldo al operativo también fue celebrado por dirigentes del PRO y de La Libertad Avanza. Patricia Bullrich calificó la jornada como “histórica” y aseguró que la caída del régimen chavista marca el inicio de una nueva etapa en la región. Mauricio Macri habló del fin de la impunidad y de la recuperación de un país “secuestrado por una dictadura”.

En contraste, sectores de la izquierda, la CGT y organizaciones políticas y sindicales se sumaron al repudio, alertando sobre el impacto regional de la intervención y reclamando respeto por la autodeterminación de los pueblos.

La detención de Maduro no solo reconfigura el escenario venezolano, sino que expone con crudeza las diferencias internas en la Argentina. Mientras el Gobierno nacional refuerza su alineamiento con Estados Unidos, amplios sectores políticos y sociales advierten que la región vuelve a quedar atrapada en una disputa de poder con consecuencias imprevisibles.