por 7ma Medios
Boca volvió a mostrar una versión sólida y paciente. En un partido cerrado, encontró los caminos recién en la segunda mitad para concretar un 2-0 que le permitió terminar en la cima de la Zona A del Clausura. Tigre, competitivo y con momentos de presión alta, terminó replegado ante el avance constante del local.
El encuentro tuvo su quiebre a los 27 minutos del complemento. Tras un tiro de esquina desde la derecha ejecutado por Leandro Paredes, Ayrton Costa apareció en el primer palo y metió un cabezazo perfecto. El zaguero celebró con fuerza, rodeado por todo el equipo.
“Sabíamos que el gol iba a llegar si insistíamos”, afirmó Costa después de la victoria.
Desde entonces, Boca manejó el ritmo a voluntad. Con Cavani ya en cancha, quien ingresó ovacionado por la Bombonera, el conjunto de Claudio Úbeda empujó a Tigre hacia su campo. El Matador intentó reaccionar con un par de aproximaciones aisladas, pero no logró incomodar demasiado a Marchesín, otra vez firme bajo los tres palos.
El segundo golpe llegó sobre la hora. Tras una jugada colectiva que derivó en un penal sancionado por mano de Cardona, ocurrió una imagen que llamó la atención. El encargado habitual era Paredes, pero Cavani pidió la pelota y el capitán se la cedió sin dudar.
“Lo importante es el equipo, no quién patea”, sostuvo Paredes al justificar el gesto. El uruguayo definió cruzado y marcó el 2-0 que cerró la noche.
Con este resultado, Boca aseguró el primer lugar de la Zona A y tendrá ventaja de localía en todos los cruces de playoffs. Tigre, en cambio, quedó a la expectativa de lo que suceda con Barracas para conocer su futuro.