04/04/2025 - Edición Nº99

Medioambiente

SUSTENTABILIDAD

Cómo mantener las paredes frescas ante el calor extremo

20/02/2025 23:50 | Una correcta aislación térmica en techos y paredes puede reducir hasta un 35% el consumo energético y bajar considerablemente las facturas de climatización. Además, permite mantener ambientes frescos en verano y cálidos en invierno, mejorando el confort y cuidando el medio ambiente.


por 7ma Medios


Con la llegada del verano y las temperaturas extremas, muchas viviendas y edificios se convierten en espacios sofocantes debido a la acumulación de calor en techos y paredes. Esto se debe a la alta transmitancia térmica de ciertos materiales de construcción, lo que favorece la entrada de calor en verano y la pérdida de calor en invierno. Como consecuencia, los sistemas de refrigeración y calefacción deben trabajar más intensamente, lo que incrementa el consumo energético y eleva los costos de electricidad.

El aire acondicionado, por ejemplo, tiene un consumo de aproximadamente 690 Wh por hora. Sin embargo, con una buena aislación térmica en techos y paredes, el uso del aire podría reducirse a tan solo 15 o 20 minutos por hora, logrando el mismo nivel de confort pero con un considerable ahorro de energía.

Según estudios, el calor ingresa a una vivienda principalmente a través del techo (40%), seguido por las paredes (30%) y el piso (10%). Por ello, una vivienda sin una adecuada aislación térmica se asemeja a un horno, dificultando la regulación de la temperatura interna.

Aislamiento térmico. Foto: Bropro.

La importancia de una buena aislación térmica

Para garantizar un ambiente más fresco y confortable durante el verano, es fundamental utilizar materiales con baja transmitancia térmica en la construcción o renovación de viviendas. “En cualquier proyecto, es esencial elegir materiales aislantes eficientes. De lo contrario, el calor traspasará los muros y aumentará la temperatura interior”, explicó Federico García Zúñiga, consultor técnico de Andima, Asociación Nacional de Industrias de Materiales Aislantes.

De acuerdo con el especialista, la aislación térmica eficiente permite reducir hasta un 35% el consumo de energía y lograr ahorros de hasta un 70% en las facturas de climatización.

Materiales recomendados para una vivienda fresca

Los materiales más eficientes para la aislación térmica incluyen lana de vidrio, poliestireno expandido y poliuretano. “Estos materiales conforman una ‘tercera piel’ para las personas, protegiéndolas del calor exterior y manteniendo una temperatura agradable por más tiempo”, agregó García Zúñiga.

Invertir en aislación térmica no solo mejora el confort dentro del hogar, sino que también contribuye al ahorro energético y a la sostenibilidad ambiental, reduciendo el impacto del uso excesivo de sistemas de climatización. Con medidas adecuadas, es posible sobrellevar las olas de calor de manera más eficiente y económica.

Los beneficios del aislamiento térmico. Foto: Aislamiento térmico.

¿Cuáles son los beneficios del aislamiento térmico?

El aislamiento térmico tiene muchos beneficios, entre ellos:

  • Ahorro energético: Reduce la pérdida de calor en invierno y el calor entrante en verano. 
  • Ahorro económico: Reduce el gasto en luz y gas. 
  • Confort: Mantiene una temperatura interior estable y agradable en todo el año. 
  • Protección contra la humedad: Reduce la condensación y la humedad, lo que reduce el riesgo de aparición de moho. 
  • Aislamiento acústico: Algunos materiales aislantes térmicos también proporcionan aislamiento acústico. 
  • Cuidado del medio ambiente: Reduce las emisiones de CO2. 
  • Seguridad: En caso de incendio, los aislantes térmicos permiten que las personas que habitan el edificio se mantengan en espacios seguros. 

Algunos materiales que se pueden utilizar como aislante térmico son: 

  • Lanas minerales
  • Espumas plásticas
  • Papel usado
  • Lana de oveja
  • Paja
  • Corcho natural
  • Fibra de vidrio

Al elegir un material aislante, es importante tener en cuenta su conductividad, densidad, estabilidad química, rigidez estructural o la degradación.

FUENTE: NOTICIAS AMBIENTALES